Mostrando postagens com marcador Estados Unidos. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Estados Unidos. Mostrar todas as postagens
Un añorado mito americano, en su centenario 

Los Estados Unidos celebran al icono del conservadurismo con una fascinación insaciable y un renovado debate sobre su vigencia política

Pedro Rodriguez, Washington
08/02/2011
Este domingo, Ronald Reagan hubiera cumplido un siglo. Y aunque hace siete años que murió, ante la intensidad con tintes mitológicos de las celebraciones en su honor organizadas en EE.UU. se podría pensar que el presidente número 40 todavía estuviera vivo, ejerciendo como optimista icono del conservadurismo, influyendo en todos los grandes debates de la política americana, dictando pautas al gobierno de Obama después de su derrota electoral de noviembre y, por supuesto, a la cabeza del Partido Republicano.

En la popular cadena de librerías Barnes & Noble estos días se encuentran mesas enteras dedicadas a las novedades y re-ediciones sobre el padre del «reaganismo». Barack Obama, durante sus últimas vacaciones en Hawaii, dictó un poco la pauta editorial leyéndose la biografía de 800 páginas del periodista Lou Cannon: «Presidente Reagan: el papel de una vida». Esta semana, las TV van a estrenar tres documentales, además de incontables programas especiales.

Fin del comunismo
A Reagan se le atribuye desde el final del comunismo en Europa hasta el entierro temporal del intervencionismo gubernamental en asuntos económicos. Y también, según otros estándares más críticos, una nociva explosión de números rojos en las arcas del gobierno federal y un aumento de la desigualdad económica entre los americanos.

Como ha recalcado el historiador Matthew Dallek, que ha escrito sobre las aventuras electorales del político apodado «Gipper» durante los años sesenta en California: «Existe una sensación creciente de que hay que vérselas con Reagan, tener en cuenta su legado para entender la cultura política americana de las últimas tres décadas. Su presidencia, el movimiento conservador que lideró y sus ideas realmente importan».

Aunque la clave de este centenario no se encuentra tanto en debates históricos sino más bien en la actualidad política. Con el récord no superado de 525 votos electorales en su re-elección de 1984, el presidente que hace tres décadas avanzó su propia versión del «yes, we can» continúa siendo la figura central dentro del Partido Republicano, como están demostrando con creces durante esta precampaña el grupo de aspirantes con ambiciones de conseguir la nominación presidencial de cara al 2012.

Linaje directo
Aunque han pasado 22 años desde que salió de la Casa Blanca, ahora es casi un ritual obligado para un candidato conservador esforzarse en reclamar algún tipo de linaje directo con Reagan. Lo cual a veces llega a extremos de comedia o de tragedia shakesperiana. Como cuando George W. Bush dijo en su primera campaña que su modelo como presidente era Reagan a pesar de que su propio padre había ocupado ese mismo puesto. De hecho, en un debate realizado el mes pasado entre los candidatos para presidir el Comité Nacional Republicano se les preguntó sobre sus respectivos héroes, «sin contar al presidente Reagan».

Todo este alarde de «reaganización» no está haciendo mucho por esclarecer el misterio continuado sobre la verdadera personalidad de Ronald Reagan, que pese a su fama de «gran comunicador» sigue siendo un complicado misterio envuelto a mitomanía, tal y como demostró su biógrafo oficial, Edmund Morris, que pese a haber disfrutado de un acceso envidiable al presidente terminó recurriendo a la ficción como solución narrativa.

Peggy Noonan, la famosa escribidora de discursos de Reagan, ha insistido estos días en que su antiguo jefe fue «un hombre bueno que llegó a ser un gran presidente». Y desde luego, según ella, no fue nunca ni un sentimental ni un simplista.

Los hijos también entran en escena. Ron Reagan ha publicado unas memorias tituladas «Mi padre a los cien». En ellas explica sus sospechas de que su padre ya tuvo durante su primer mandato síntomas de Alzheimer. El hijo adoptado, Michael Reagan, ha llegado a declarar: «Ron, mi hermano, fue una vergüenza para mi padre cuando estaba vivo y hoy se ha convertido en una vergüenza para su madre». Son reproches a través de Twitter combinados con la promoción de su propio libro, más político.

Durante las celebraciones previstas durante este fin de semana en la espectacular biblioteca presidencial de Reagan, en California, con 63 millones de documentos y un museo renovado para la ocasión, no faltará nadie. El programa incluye la participación de su viuda, Nancy, los Beach Boys, 21 cañonazos, un sobrevuelo de cazas F-18, y hasta Sarah Palin.

En sus propias palabras
«El Gobierno no es la solución a nuestro problema; el Gobierno es el problema»
Primera toma de posesión como presidente: 20 de enero de 1981

«Señor Gorbachov, tire este Muro»
Discurso ante la Puerta de Brandenburgo de Berlín: 12 de junio de 1987

«Una recesión es cuando su vecino pierde el trabajo. Una depresión es cuando usted pierde su empleo. Y la recuperación es cuando Jimmy Carter pierda el suyo»
Argumento repetido en su primera campaña presidencial: 8 de septiembre de 1980

«¡Estoy pagando por este micrófono, señor Green!»
Bronca durante un debate en las primarias republicanas: 23 de febrero de 1980

«No voy a explotar con fines políticos la juventud e inexperiencia de mi oponente»
A su oponente Walter Mondale (56 años) durante el segundo debate presidencial: 28 de octubre de 1984

«Espero que todos sean republicanos»
Al personal médico que le iba a operar tras un atentado: 30 de marzo de 1981

«Ella es el mejor hombre en Inglaterra»
A Margaret Thatcher tras la guerra de las Malvinas: 10 de enero de 1983

«El punto de vista gubernamental sobre la economía puede resumirse en unas pocas frases cortas: si avanza, poner impuestos; si sigue avanzado, regular; y si se para, subvencionar»
Intervención durante una conferencia sobre pequeñas empresas: 15 de agosto de 1986

«No hay límite a lo que un hombre puede hacer o adónde puede llegar si no le importa quién se lleva el reconocimiento»
Placa sobre su mesa en el Despacho Oval


CAGED CASANOVA


Reagan's would-be assassin Hinckley goes gaga for gal pal

On the eve of what would have been President Ronald Reagan's 100th birthday, his attempted assassin, John Hinckley Jr., has found love at the mental hospital he's called home for 29 years.

The deranged stalker who shot Reagan in the chest and injured three others in 1981 is dating Cynthia Bruce, a former psychiatric patient he met at St. Elizabeth’s Hospital in Washington.
Hinckley famously admitted that he tried to kill Reagan to impress actress Jodie Foster, with whom he became obsessed after her role as a child hooker in the 1976 movie "Taxi Driver."
But the doughy Hinckley has since become an unlikely lothario within the walls of St. Elizabeth's, where he recently romanced at least two other female patients.

Bruce, 45, Hinckley's latest squeeze, said her relationship with the would-be assassin was "a positive thing" and that she "can't get caught up with what people think of me."
"It’s not negative, and people should know that. I see value in people no matter what they’ve said or done," she told The Daily in an exclusive interview.

Bruce, who lives a few miles from St. Elizabeth’s in southeast Washington, said people could say "anything they wanted" about her infamous boyfriend.
"But there’s restrictions on what I can say about him, and I don’t want to hurt or derail anybody, including myself." A court order prevents Hinckley from talking to the press.
When asked what the couple did for fun, Bruce said, "That’s nobody’s business but our own.

Feb. 6 marks the 100th anniversary of Reagan's birth. He died in 2004 of natural causes.
Hinckley and his gal pal were recently photographed cuddling outside St. Elizabeth’s psych ward. They spent an hour together on a sunny afternoon, sharing snacks and sodas before Bruce took the subway back to her one-bedroom apartment. It's believed they have been dating since at least last October.

Bruce, who lives alone, describes herself as very religious. Her apartment door is covered with Christian posters, taped-up letters and biblical passages. It's unclear why she was treated at St. Elizabeth's.
This isn't the first time Hinckley, 55, has dated female patients there. Court papers refer to affairs with a "Ms. M." — a patient suffering bipolar disorder — and "Ms. G.," a woman in a long-term relationship with another man.

On March 30, 1981, Hinckley, then 25, fired six shots into Reagan’s entourage as they exited the Hilton Hotel after the president spoke at an AFL-CIO luncheon.
Reagan was hit in the chest after a bullet ricocheted off his limousine. His press secretary, James Brady, was shot in the head and suffered brain damage and partial paralysis. Two police officers were injured.

Hinckley penned a letter to Foster the morning of the shooting: "Jodie, I would abandon this idea of getting Reagan in a second if I could only win your heart and live out the rest of my life with you," he wrote.
"I will admit to you that the reason I’m going ahead with this attempt now is because I just cannot wait any longer to impress you. By sacrificing my freedom and possibly my life, I hope to change your mind about me."

Hinckley was found not guilty by reason of insanity of 13 charges and has been living at St. Elizabeth’s since 1982. Gradually he has been granted more freedom, including permission to leave the psych ward in his mother's custody for limited visits to her home.

In June 2009, a federal judge ruled that Hinckley - who still suffers from narcissistic personality disorder - could spend more time outside the hospital. He’s also been granted a driver’s license, but must give hospital officials advance warning for any intended trips and always carries a GPS tracking device.
Sarah Palin recurre al antisemitismo para replicar a quienes la vinculan con el tiroteo de Tucson

La ex gobernadora de Alaska y líder del 'Tea Party' utiliza para defenderse el término "libelo de sangre", una frase histórica para arremeter contra los judíos.- La congresista Gabrielle Giffords es judía 

Antonio Cano,  Washington
18.01.2011 
Foto – Facebook de Sarah Palin

Mientras el Congreso se disponía a aprobar con apoyo bipartidista una resolución contra el clima de intimidación creado por algunos discursos políticos, Sarah Palin, inasequible al sentimentalismo, se declaraba víctima de "un libelo de sangre" y persistía en una retórica similar a la que ha provocado que algunos apuntaran hacia ella tras la matanza de Tucson.
.
Aunque el vídeo de ocho minutos expuesto por Palin en su página de Facebook tenía el propósito de aclarar sus posición y desvincularse de ese suceso, la simple mención a "un libelo de sangre", una frase históricamente utilizada para justificar el antisemitismo, ha tenido el efecto de agudizar la polémica y profundizar el abismo entre la famosa política de Alaska y sus detractores.
.
Las palabras de Palin desataron inmediatamente una tormenta en Internet, donde durante horas se mantuvo un tráfico intenso sobre la intención de la ex gobernadora al utilizar unas palabras que, como mínimo, representan una ofensa para los judíos y una comparación inoportuna con el principal objetivo del ataque de Tucson, la congresista Gabrielle Giffords, que es judía.
.
"Libelo de sangre" es el término que se acuñó para referirse a la acusación que en la Edad Medía se hacía contra los judíos de matar a niños cristianos para usar su sangre en rituales religiosos. Es uno de los pretextos ancestralmente utilizados para justificar la persecución y los pogromos judíos. La noticia en otros webs  en otros idiomas   webs en español 
.
"Los periodistas y los analistas no deberían fabricar un libelo de sangre que solo sirve para incitar el odio y la violencia que pretenden condenar", dijo Palin. La utilización de esa frase en estas circunstancias ha anulado cualquier esfuerzo que Palin pretendiera para desmarcarse del episodio de Arizona. Afirma que atentados como el del sábado "empiezan y terminan con los criminales que los cometen" y que no se puede achacar "una responsabilidad colectiva a todos los ciudadanos de un Estado, a los que escuchan los programas de radio, a los mapas que utilizan unos y otros o a los ciudadanos que hacen uso de su libertad de expresión o a los que orgullosamente votaron en las últimas elecciones".
.
Palin aludía así al mapa aparecido en su página web en el que señalaba con una diana como las que se usan en las prácticas de tiro los distritos electorales, entre ellos el de Giffords, en los que era más factible derrotar a los demócratas. No ha pedido excusas por ese gráfico, cuyo título era "No se retiren, recarguen", ni por ninguna de sus gruesas declaraciones pronunciadas a lo largo de su corta carrera, entre ellas muchas inspirados en el lenguaje bélico y acompañadas de parafernalia castrense.
.
Aunque Palin duda de que el clima político actual esté más penetrado por el odio que en el pasado, confía en que "salgamos de esto más fuertes y más unidos en el deseo de implicarnos pacíficamente en el gran debate de nuestro tiempo".
Cuatro días después de los dramáticos acontecimientos de Arizona y una vez que da la impresión que Giffords conseguirá salvar su vida, otros ilustres representantes de la extrema derecha vinculada al Tea Party, entre ellos los comentaristas Glenn Beck o Rush Limbaugh y el político Karl Rove, han creído conveniente unirse a Palin en el propósito de limpiar su imagen.
.
Su esfuerzo coincidió con otro de la clase política más tradicional para tratar de serenar el clima político y reducir los decibelios de sus mensajes. En la Cámara de Representantes, la votación prevista hoy para rechazar la reforma sanitaria de Barack Obama -uno de los momentos cumbres de la nueva mayoría republicana- fue sustituida por la discusión de una resolución de repulsa de lo ocurrido en Tucson.
.
Lo que podría haber sido una jornada parlamentaria de enorme crispación se convirtió en una simbólica sesión de unidad. El texto sometido a votación defiende "la firme creencia en una democracia en la que todos puedan participar y en la que la intimidación y las amenazas de violencia no puedan silenciar la voz de ningún norteamericano".
.
El momento culminante de este esfuerzo de unidad debía ser anoche la intervención de Obama en el funeral oficial a las víctimas de la masacre previsto en Tucson. Para el presidente, es la ocasión de demostrar su capacidad de conectar con los sentimientos de sus compatriotas en las presentes circunstancias y ofrecerles empatía y guía. Tanto para Obama como para los republicanos estas son horas que pueden decidir su futuro por mucho tiempo.


How Marijuana Got Mainstreamed

By Andrew Ferguson *
11.11.2010

Even with a decent supply of high-grade pot in her walk-in freezer, Jenelise Robinson, 35, can scarcely keep up with demand. The growth of her 16-month-old Denver business, Nancy B's Edible Medicine, has come with the explosion in the number of Colorado's medical-marijuana dispensaries, or centers. Coloradans who are recommended by a doctor and approved by the state go to the centers to buy their pot, either in traditional bud form or as an "infused product" like Robinson's lemon bars, which are 100% organic and laced with a marijuana concentrate.
.
Robinson's loyal customers depend on her to "medicate". Euphemisms like medicine, medicate, caregivers and patients are an important element in the larger movement to bring marijuana use out from the shadows, as advocates say, so it can take its place innocently on Americans' nearly infinite menu of lifestyle preferences, from yachting to survivalism to macrobiotic cooking.
.
So far, the strategy is working. Colorado and 13 other states, along with the District of Columbia, have legalized medical marijuana in the past 14 years. More than a dozen other states are considering the idea. In some parts of California — where marijuana is the biggest cash crop, with total sales of $14 billion annually — medical pot has become such an established part of the commercial base that cities are moving toward taxing it.
.

It's not clear that even political setbacks discourage, much less stop, the mainstreaming of marijuana. Anti-pot forces cheered on Nov. 2 when voters in four states apparently rejected pro-pot ballot initiatives — including California's Prop 19, which would have legalized possession of an ounce (28 g) of pot or less. But by Election Day, Governor Arnold Schwarzenegger and the state legislature had already rendered Prop 19 moot. A month earlier, he signed a bill that reduced possession of up to an ounce from a misdemeanor to a civil infraction.
.
Medical marijuana has helped make all this possible. In a short time, pot has gone from being a prohibited substance to one that is, in many places, widely available if you have an ache or a pain and the patience to fuss with a few forms. This did not take place by accident. In fact, medical marijuana's emergence has many of the attributes of a product rollout. As with any hot commodity, dope is now accorded the same awed regard in some Colorado retail establishments as fine wine, dark chocolate and artisanal cheese.
.
Only now it takes place under the cover of medical care, wellness and pain management. And so what is emerging in many places is a strange, bipolar set of rules: dope is forbidden for everyone but totally O.K. for anyone who is willing to claim a chronic muscle spasm. Does anyone take such farcical distinctions seriously? And can a backlash be far behind?

* Ferguson is a senior editor at the Weekly Standard. His new book Crazy U: One Dad's Crash Course on Getting His Kid into College will be published in March by Simon & Schuster


A América secreta. Um monstro burocrático saído do 11/9

por Gonçalo Venâncio
20.07.2010

Comunidade americana de serviços secretos cresceu de tal modo que se tornou "ineficiente" e "ingovernável" (foto - Marco Zero)

No Departamento de Defesa (DoD), o ramo do governo federal norte-americano responsável pela segurança nacional e Forças Armadas, há apenas uma mão cheia de oficiais com o privilégio burocrático de cruzar todos os dados recolhidos pelas agências de informação na alçada do departamento liderado por Robert Gates.

Têm um nome de código cinematográfico - "super user" (herdado dos super utilizadores da informática) - e por eles passam dois terços dos programas secretos americanos. A corrente de informação é de tal modo avassaladora que um dos "super utilizadores" confessou: "Não vou viver tempo suficiente para ser brifado sobre tudo isto." Este episódio, um dos muitos relatados na edição de ontem do "The Washington Post", mostra como o crescimento exponencial da comunidade de informações americana no pós-11 de Setembro tornou o sistema vulnerável e ineficiente.

Numa investigação de dois anos intitulada "Top Secret America", o 'Post' fala de uma "geografia alternativa" nos Estados Unidos, onde uma rede de agências e departamentos governamentais, e as suas burocracias próprias, operam nas margens do escrutínio público. "O mundo 'top-secret', criado pelo governo na resposta aos atentados terroristas de 11 de Setembro de 2001, tornou-se tão grande, tão pesado e tão secreto que ninguém sabe quanto dinheiro custa, quantas pessoas emprega, quantos programas existem ou, mais exactamente, quantas agências fazem o mesmo trabalho", lê-se no diário americano.

A comunidade de informações tem tantas ramificações e, alimentada por milhões e milhões de dólares durante nove anos, reproduz-se a um ritmo tão acelerado que o próprio Robert Gates admite as dificuldades em manter o controlo sobre o sistema: "Houve um tal crescimento desde o 11/9 que pôr os braços à volta do sistema é um desafio."

Miguel Monjardino, especialista em segurança internacional, acredita que as conclusões da investigação do 'Post' devem ser colocadas em contexto. "A seguir ao 11/9, os decisores políticos americanos decidiram pecar por excesso na protecção dos cidadãos. A América tem uma maneira de fazer as coisas - que faz alguma confusão aos europeus - e isso é fazer tudo em grande. À comunidade de informações nunca faltaram recursos, nem infra-estruturas, nem homens" diz.

A expansão desta verdadeira indústria de informações secretas - com contratos multibilionários atribuídos a agências governamentais e privados - tem tradução numérica. Por exemplo, hoje, o orçamento das secretas é de 57,8 mil milhões de euros - o equivalente a dez novos aeroportos em Alcochete. Este valor é 21 vezes superior ao de 2001, antes dos ataques terroristas às Torres Gémeas.

Mais, pelo menos 20% das agências que actualmente conduzem operações de contraterrorismo, recolha de informações, espionagem e contra-espionagem foram criadas ou reformuladas depois do 11 de Setembro. Nas contas do 'Post', há 1271 agências governamentais e 1931 companhias privadas, espalhadas por dez mil localidades nos Estados Unidos, a conduzir programas relacionados com a segurança nacional.

Muitos deles redundantes, apanhados por uma malha organizacional de grande complexidade. A sobreposição de agências no sistema e o fluxo de informação completamente ingovernável - por exemplo, são produzidos 50 mil relatórios anuais com informação sensível - fazem com que os políticos parem para pensar. "Nove anos depois, faz sentido olhar e perceber: 'Okay, temos uma tremenda capacidade, mas será que temos mais do que precisamos?'" questiona-se Gates.

E é claro que atrás de novas organizações vêm novas burocracias. Todos os dias, em toda a América, 854 mil pessoas - funcionários públicos, pessoal militar e privados contratados pelo governo - com níveis de acesso 'top secret' são scanadas antes de entrarem em gabinetes com fechaduras electromagnéticas, câmaras de controlo de retina e paredes fortificadas. Este número é uma vez e meia a população de Washington.

"Temos de olhar para aquilo que existe como sendo os primeiros passos de uma máquina burocrática que vai ter de lidar com um fenómeno transversal a uma geração, o terrorismo transnacional. Este foi o preço pago pelo ajustamento feito depois do 11/9. Agora, veremos um novo ajustamento num contexto de crise," prevê o professor da Universidade Católica.

Mas não é só a ineficiência e a redundância do sistema que empurra os políticos no sentido da reforma, como explica Monjardino: "Não é apenas o sistema que é extraordinariamente caro numa altura de crise. Há muitas dúvidas relativamente ao que é produzido para avaliação dos decisores políticos e o mais difícil de gerir numa sociedade democrática é a sensação de ausência de controlo que se tem sobre estas agências."

Mesmo com os seus defeitos e virtudes, o sistema cumpriu no essencial: "A América não voltou a sofrer ataques no seu território", conclui Monjardino.
http://www.ionline.pt/